La fuerza de la vulnerabilidad
"El amor no es un sentimiento fácil para nadie, sea cual
fuere el
grado de madurez alcanzado..." Erich Fromm
El amor es la emoción más difícil de etiquetar según nuestros modelos de previsibilidad y medición. La vivencia más intensa, la que nos define, la que más nos acerca a la plenitud de la condición humana no es nada fácil...
Llevamos mal lo incierto, la falta de garantías, constantes que siempre intentamos derrotar rehaciendo continuamente y sin éxito, como un Sísifo moderno, un mundo ordenado y previsible. Hemos pretendido construir los momentos a la medida del alcance de nuestro poder de control. Nos han educado y formado para que siempre acabemos despejando las incógnitas de cualquier ecuación vivida. Todos hemos experimentado esta etapa, pero algunos ya no queremos seguir así, ingenuos e indefensos dentro de la zona de confort, la zona de los acontecimientos previsibles, perfectamente clasificables y definidos.
El amor pone en evidencia nuestra vulnerabilidad, es lo que lo hace difícil e imprevisible pero hermoso. Somo frágiles y no solo emocionalmente. Nos enfrentamos a innumerables situaciones que escapan a nuestra esfera de influencia pero sí, tenemos el poder de transformar la inseguridad en tranquilidad, la desconfianza en entrega y las corazas en ternura. Es la manera de sobreponernos a todo aquello que por los limites de nuestra naturaleza no podemos llegar a controlar del todo pero sí vivirlo a nuestra manera, deseada y única, dada la capacidad infinita que tenemos de moldearnos por dentro y de amar.