martes, 29 de mayo de 2012

Amor Líquido
Zygmunt Bauman es el creador del concepto de la "modernidad líquida", una sociedad que no quiere ni puede conservar su forma. Un cambio continuo donde reina la ausencia de la estabilidad. El protagonista es el hombre sin lazos. En otros tiempo el movimiento, la velocidad eran un privilegio, una aventura embriagadora, hoy representan la condición indispensable para la supervivencia y una condena agotadora. 

Las relaciones van moldeándose continuamente, adoptando una u otra forma, hacía una flexilibilidad casi absoluta y en todos los aspectos: sexual, emocional, social y profesional... La realidad virtual ha ido ganando peso dentro de nuestro nuevo modelo de vida. Tecleamos, luego existimos...pertenecemos a un sinfín de palabras y frases truncadas para agilizar la comunicación y favorecer la velocidad. Vivimos a través de intercambios de mensajes pero no de sus contenidos. El silencio es equivalente a la exclusión.

En cuanto al amor, siempre ha sido un problema pero ahora más que nunca...Queremos someterlo igual que lo intentamos con todo lo que nos rodea. Somos compradores empedernidos, en el terreno de las emociones insistimos en nuestros derechos  igual que lo hacemos al adquirir cualquier otro bien. En cuanto al sexo, hablamos de ello, fabricamos y leemos manuales sobre como podemos obtener el máximo beneficio en relación a lo invertido, insistimos en el conocimiento pero nadie tiene la menor idea...  (The Guardian, Liquid Love: On the Frailty of the Human Bonds, Saturday, 19 April 2003)

Con todo y con ello, el "tiempo liquido" de Bauman no deja de ser la Búsqueda, mejor o peor encaminada, de aquello que intuimos nos hará felices...   


martes, 22 de mayo de 2012

La fuerza de la vulnerabilidad


"El amor no es un sentimiento fácil para nadie, sea cual fuere el
grado de madurez alcanzado..." Erich Fromm

El amor es la emoción más difícil de etiquetar según nuestros modelos de previsibilidad y medición. La vivencia más intensa, la que nos define, la que más nos acerca a la plenitud de la condición humana no es nada fácil... 
Llevamos mal lo incierto, la falta de garantías, constantes que siempre intentamos derrotar rehaciendo continuamente y sin éxito, como un Sísifo moderno, un mundo ordenado y previsible. Hemos pretendido construir los momentos a la medida del alcance de nuestro poder de control. Nos han educado y formado para que siempre acabemos despejando las incógnitas de cualquier ecuación vivida. Todos hemos experimentado esta etapa, pero algunos ya no queremos seguir así, ingenuos e indefensos dentro de la zona de confort, la zona de los acontecimientos previsibles, perfectamente clasificables y definidos.

El amor pone en evidencia nuestra vulnerabilidad, es lo que lo hace difícil e imprevisible pero hermoso. Somo frágiles y no solo emocionalmente. Nos enfrentamos a innumerables situaciones que escapan a nuestra esfera de influencia  pero sí, tenemos el poder de transformar la inseguridad en tranquilidad, la desconfianza en entrega y las corazas en ternura. Es la manera de sobreponernos a todo aquello que por los limites de nuestra naturaleza no podemos llegar a controlar del todo pero sí vivirlo a nuestra  manera, deseada y única, dada la capacidad infinita que tenemos de moldearnos por dentro y de amar.



sábado, 12 de mayo de 2012

El sentido erótico y la madurez...


        Ha llegado el momento de plantearnos nuestras propias prioridades y no seguir construyendo vivencias casi siempre adaptadas a estereotipos ajenos. La madurez sexual es una cuestión de talento que implica un equilibrio frágil entre la espontaneidad y el control. Los años nos pueden dar esa distancia serena frente a todo lo que es rígido y preconcebido. Nos vamos escapando poco a poco del sometimiento de los cánones del atractivo físico como condicionante principal del éxito en la pareja. Empieza a ganar terreno la capacidad de relajarse y abandonarse al placer...


       El erotismo maduro es  mucho más generoso con las caricias, no las obligatorias que acompañan al preludio. El placer que envuelve y nutre hasta la última célula no se limita a las reacciones físicas sino que viste de deseo tanto la mente como el alma. Es esta la única manera de unir lo que la razón, tributaria a los clichés, intenta separar...

Hace poco, Vargas Llosa escribía: " El erotismo existe como contrapartida o desacato a la norma, es una actitud de desafío a las costumbres entronizadas y, por lo mismo, implica secreto y clandestinidad. "